¿Qué tipo de calidad educativa se puede exigir sin agua ni luz?

1.068 Visitas

La escuela pública en el Perú no colapsa: resiste. Resiste con techos de calamina, con pisos de tierra, con niños que caminan más de una hora para llegar. Resiste con maestros que, además de enseñar, reparan sillas, buscan donaciones y cargan su laptop en casa porque en el colegio no hay luz. Y resiste sin escándalo, sin titulares, sin trending topics.

El país oficial habla de calidad educativa. De innovación, de competencias, de transformación digital. El país real, mientras tanto, intenta que no se caiga el baño de adobe del colegio. Porque ese baño, sin agua, sin desagüe, sin puerta, es todo lo que hay.

Durante los últimos años se ha repetido que el Perú avanza en cobertura, en infraestructura, en condiciones para el aprendizaje. Pero la verdad —como muchas veces— está lejos de las cifras. En miles de escuelas públicas, especialmente en zonas rurales, no hay servicios básicos. Y donde hay, llegan a medias: agua por tacho, luz por panel intermitente, desagüe por hueco mal cubierto.

La educación, en esos lugares, no se interrumpe: se improvisa.


La “cobertura” que no alcanza a cubrir ni el piso

Los informes oficiales aseguran que la gran mayoría de escuelas tiene servicios básicos. Pero lo que no dicen es cómo llegan esos servicios, ni qué calidad tienen. Basta un caño artesanal o una conexión informal para considerarse “cubierto”. Pero lo cierto es que más de la mitad de colegios públicos del país no cuenta con agua, desagüe y electricidad simultáneamente de forma continua.

Y no se trata de un dato técnico: se trata de una condición mínima para vivir, ya no digamos para aprender.

¿Cómo exigir que un niño entienda las fracciones si no ha podido lavarse la cara por la mañana? ¿Cómo pedirle a un maestro que integre las TIC si no puede ni cargar su celular en el aula? ¿Cómo implementar un currículo moderno cuando no hay baño, ni internet, ni siquiera una mesa completa?

Las autoridades celebran el reparto de tablets, pero no hablan de que esas tablets llegaron sin cargador. Se discute sobre la calidad de la enseñanza, pero no se menciona que en muchos colegios no hay ni tiza. Se habla de cerrar brechas, pero la única brecha que se ha cerrado es la que hay entre la ficción y el autoengaño.

Mientras tanto, la comunidad escolar hace lo que puede. Las madres de familia cocinan para los alumnos con leña, los docentes pintan murales para cubrir las paredes húmedas, los alumnos mayores ayudan a los menores a copiar las tareas porque muchos no tienen cuaderno. Todo eso también es parte de la educación… aunque no aparezca en las políticas públicas.


Exigir sin garantizar: la hipocresía institucional

Lo más perverso de este modelo no es su precariedad, sino su contradicción. El mismo Estado que no garantiza los mínimos vitales para una escuela, es el que exige resultados académicos estandarizados, cumplimiento de normas rígidas, evidencias pedagógicas digitales, clases grabadas, planificación semanal y protocolos de bioseguridad.

El maestro debe enseñar con excelencia… en condiciones miserables. El director debe liderar con visión… aunque tenga que pagar de su bolsillo las impresiones. Y el alumno debe “aprender a aprender”… aunque tenga frío, hambre y miedo de que se derrumbe el aula en la próxima lluvia.

Esto no es un accidente ni una casualidad. Es consecuencia de una mirada tecnocrática y centralista que ha confundido calidad educativa con cosmética educativa. Se invierte en programas, plataformas y campañas, pero no en cemento, agua ni luz. Se espera eficiencia sin infraestructura. Y lo más doloroso: se culpa al maestro por un sistema que lo ha abandonado.

La pregunta no es si el Perú tiene un mal sistema educativo. La pregunta es más cruda: ¿qué sistema educativo hay realmente para quienes viven fuera de la foto oficial?


Fuentes:

  • Instituto Peruano de Economía (IPE), cifras 2023 sobre cobertura de servicios básicos en escuelas públicas.

  • Ministerio de Educación del Perú, reportes de infraestructura educativa.

  • Informes de ComexPerú, El Comercio, Gestión, Andina y El Objetivo, 2023-2024.

The following two tabs change content below.

Mario Malpica

Docente, especialista en TIC, desarrollador Web y gestor deportivo. Docente en cursos de innovación y emprendimiento. Entrenador de Ajedrez, me encanta el mundo de la tecnología y siempre dispuesto a aprender. Me gusta asumir retos y me apasiona enseñar.
Suscribirse
Notificar de
guest

0 Comentarios
Más antiguo
La mas nueva Más votada
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

No puedes copiar el contenido de esta página.

0
Me encantaría conocer tu opinión, por favor comenta.x